Jorge Marcelino Alejo
Con la inversión pública Estatal y Federal que se genera en la entidad poblana, en infraestructura carretera, médica, educativa y deportiva, se dan condiciones propicias para la creación de nuevas micro y pequeñas empresas.
Con el efecto de esa inyección de recursos públicos, además del empleo temporal que se demanda, se van abriendo opciones de inversión en nuevos negocios tanto en la prestación de servicios, como en distintas ramas comerciales. Ahí encajan las que son afines a las obras púbicas emprendidas y las que se inician en marzo como la ampliación de la Autopista y reubicación de la caseta Amozoc.
En ese entorno y precisamente en materia de movilidad y transporte, cabe citar que al inicio del Gobierno de Alejandro Armenta Mier cuando anunció pavimentación y rehabilitación de carreteras y avenidas que son entradas a Puebla –en los cuatro puntos cardinales- no se impactó tanto como ahora que las obras están en plena ejecución.
Y aún más, cuando de manera constante se supervisa el aceleramiento de las mismas.
En ellas desde el primer momento, se adjuntó la pavimentación y bacheo de cientos de calles citadinas descuidadas en los últimos años; la rehabilitación de carreteras al vecino Estado de Tlaxcala, El Bulevar Atlixco, el Bulevar Valsequillo que facilita el ingreso a zona de Africam; el “Puente de la Transformación” que beneficiará la actividad turística a siete municipios de la Mixteca Poblana, que por cierto, se espera que respondan también con inversión en nuevas micro y pequeñas empresas.
Estas obras se van encadenando a las más de 70 que se realizan al interior del estado, en mantenimiento de carreteras, caminos, puentes e incluyendo los circuitos que comunican a la Mixteca y a las Sierras Norte, Negra y Nororiental, lo que traerá mejora en la movilidad rural en su interconexión con la zona metropolitana.
Es evidente entonces que con ellas se agiliza la movilidad de personas y la rapidez en el transporte y arrastre de mercancía y materias primas, con lo cual, se da el clima propicio para la inversión encaminada al emprendimiento de una diversidad de empresas y negocios. Con esa reactivación económica, se abriga también el propósito de que se revivan aquellos planes pospuestos, para que cristalicen en talleres o pequeñas fábricas de productos diversos.

